CRÍTICA DE: UNDERWORLD
DIRIGIDA POR: Len Wiseman.
PROTAGONIZADA POR: Kate Beckinsale, Scott Speedman, Michael Sheen, Bill
Nighy, Sophia Myller, Shane Brolly, Erwin Leder.
Sinopsis: Desde hace
varios siglos existe una sangrienta guerra entre vampiros y licántropos a pesar
de que no se recuerdan las razones. Selene, una vampira guerrera de la muerte,
descubre que los licántropos buscan el descendiente del linaje de Alexander Corvinus
para poder crear el arma definitiva. Michael Corvin es la pieza clave, la cual
Selene intenta proteger dejando a un lado los pactos y las razas. Ello da lugar
a que encuentre sola en la guerra…
Cuando en 2003 Len
Wiseman pensó embarcarse en esta película seguro que estaría muy nervioso
por los géneros que toca. Mirando de manera retrospectiva, a cualquiera le
entraría la inseguridad. La historia acoge a dos de las criaturas míticas del
género del terror, ambas muy exprimidas tanto por la literatura como el cine. A
pesar de ello, Danny McBride ha
sabido jugar muy bien y escribir un guion que no admite negativa alguna. Es un
film muy vistoso, no solo por sus escenas, sino por su fotografía repleta de
filtros que son idóneos para la esta historia.
Para ser sinceros, ya no puedo imaginar a otra actriz
haciendo de Selene que no sea Kate
Beckinsale. Verla enfundada en cuero y con un arma en cada mano es lo que
cualquier hombre desearía (risas), no en serio. Su personaje es una asesina que
busca venganza por unos hechos pasados, los cuales le llevaron a ser vampira;
Selene es una mujer fría, seria, incluso a veces despiadada, que solo conoce el
mundo de las sombras y la sangre, algo que no encaja con su rostro de ángel.
Incluso su voz, en la versión original, es muy dulce y cautivadora. Pues, con
todo esto, Beckinsale actúa de manera sublime y me quito el sombrero por ello.
Scott Speedman es una revelación para mí. Nunca lo
había visto actuar, al menos que yo recuerde. La verdad es que el papel está
hecho para él. No quiero hacer spoiler, pero nada más empezar la película se ve
claramente que su personaje, Michael Corvin, rompe todos los esquemas de
Selene, haciendo que esa frialdad se descongele, dando lugar a algo que para mi
gusto es muy bonito y algo que se recibe de buen gusto entre escenas disparos.
Obviamente, el actor tenía que ser atractivo, y, bueno, lo han conseguido. El
pobre no es que tenga muchos momentos en los que poder mostrar sus dotes
artísticas, ya que en casi todo el film se pasa preguntando que porqué le
persiguen a él, y demás preguntas parecidas…Pero en el momento final, donde se
pone toda la carne en el asador (risas) (entenderéis el porqué de las risas si
habéis visto la película), su actuación fue exquisita, dando lugar a querer verlo
más tiempo en la pantalla.
La actuación que también me ha gustado mucho ha sido la de Bill Nighy. Ha este actor ya lo había
visto actuar, y no me desagrada su manera de trabajar. Su papel en la película
es la de antagonista, pero solo se entiende que lo es hasta casi el final.
Vicktor es uno de los vampiros más antiguos de su raza, junto con otros dos, y
solo se despierta a uno cada cierto tiempo para reinar. Selene es la causante
de su despertar y entre ambos se ve una especie de relación paterno filiar que
Nighy ha sabido transmitir a los espectadores. El dolor de la pérdida de una
hija y el miedo por la creación de un arma capaz de exterminar a los vampiros
es algo que ha sabido reflejar en su personaje; me ha gustado mucho verlo en
pantalla sin tener en cuenta el final de rol que interpreta.
En cuanto a los tipos de planos no tengo ninguna queja porque
hay mucha variedad y Wiseman ha sabido escoger los planos en los momentos
adecuados. El colorido que predomina en la fotografía son el negro, azul
oscuro, gris y el rojo sangre; los filtros usados son aptos para el tipo de
historia que se narra y no disgustan ni cansan a la vista. En el tema de los
efectos especiales hay que pensar que la película es de 2003, y el tema del
ordenador no es que fuera muy allá, pero en aquel tiempo era de lo mejorcito.
Con todo ello, los efectos son buenos, aunque a veces un poco sobrepasados; los
licántropos están muy bien hechos (smile).
Algo a favor con lo que cuenta la película es el score, de la mano de Paul Haslinger. Este compositor hizo un
buen trabajo porque lo que más refleja la tensión, el amor, la adrenalina, la
traición y la acción que se puede observar en el film, aparte de la actuación
de los actores y actrices, es la música. Está muy bien seleccionada, embarga mucho
al espectador porque lo acompaña a lo largo de la película. Desde mi punto de
vista, el score ha aportado mucho.
Underworld fue llevado a las páginas impresas de la mano del
autor Greg Cox, adaptando las cuatro
partes de la que consta esta saga. Hace unos cuatro años tuve la suerte de
encontrar el libro en versión digital y no me disgustó la novela. Obviamente
había cosas que no salían en la película y estaba todo más detallado en cuanto
a la relación de ambos personajes y la historia.
Valoración: El tema de los vampiros contra los licántropos es
un tema que está muy expuesto a críticas de ambos bandos, pero Underworld ha
jugado sus cartas de una manera que sorprende y gusta.
-LO DESTACABLE: Kate Beckinsale y Scott Speedman hacen una
pareja muy bonita en pantalla. La historia, dentro de lo típico, es original y
destaca. Las escenas de acción están bien preparadas.
-A MEJORAR: Las tomas de acción están bien, pero hay que
contar mucho más sobre la trama, que se entiende, pero hay flecos sueltos que
se deben explicar. Además, faltan muchas tomas de romanticismo entre los
protagonistas aunque sea un film de terror/acción.
PUNTOS: 9. SOBRESALIENTE.


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