martes, 7 de abril de 2015

Crítica de Underworld con Kate Beckinsale y Scott Speedman



CRÍTICA DE: UNDERWORLD
DIRIGIDA POR: Len Wiseman.
PROTAGONIZADA POR: Kate Beckinsale, Scott Speedman, Michael Sheen, Bill Nighy, Sophia Myller, Shane Brolly, Erwin Leder.

Sinopsis: Desde hace varios siglos existe una sangrienta guerra entre vampiros y licántropos a pesar de que no se recuerdan las razones. Selene, una vampira guerrera de la muerte, descubre que los licántropos buscan el descendiente del linaje de Alexander Corvinus para poder crear el arma definitiva. Michael Corvin es la pieza clave, la cual Selene intenta proteger dejando a un lado los pactos y las razas. Ello da lugar a que encuentre sola en la guerra…

Cuando en 2003 Len Wiseman pensó embarcarse en esta película seguro que estaría muy nervioso por los géneros que toca. Mirando de manera retrospectiva, a cualquiera le entraría la inseguridad. La historia acoge a dos de las criaturas míticas del género del terror, ambas muy exprimidas tanto por la literatura como el cine. A pesar de ello, Danny McBride ha sabido jugar muy bien y escribir un guion que no admite negativa alguna. Es un film muy vistoso, no solo por sus escenas, sino por su fotografía repleta de filtros que son idóneos para la esta historia.

Para ser sinceros, ya no puedo imaginar a otra actriz haciendo de Selene que no sea Kate Beckinsale. Verla enfundada en cuero y con un arma en cada mano es lo que cualquier hombre desearía (risas), no en serio. Su personaje es una asesina que busca venganza por unos hechos pasados, los cuales le llevaron a ser vampira; Selene es una mujer fría, seria, incluso a veces despiadada, que solo conoce el mundo de las sombras y la sangre, algo que no encaja con su rostro de ángel. Incluso su voz, en la versión original, es muy dulce y cautivadora. Pues, con todo esto, Beckinsale actúa de manera sublime y me quito el sombrero por ello.

Scott Speedman es una revelación para mí. Nunca lo había visto actuar, al menos que yo recuerde. La verdad es que el papel está hecho para él. No quiero hacer spoiler, pero nada más empezar la película se ve claramente que su personaje, Michael Corvin, rompe todos los esquemas de Selene, haciendo que esa frialdad se descongele, dando lugar a algo que para mi gusto es muy bonito y algo que se recibe de buen gusto entre escenas disparos. Obviamente, el actor tenía que ser atractivo, y, bueno, lo han conseguido. El pobre no es que tenga muchos momentos en los que poder mostrar sus dotes artísticas, ya que en casi todo el film se pasa preguntando que porqué le persiguen a él, y demás preguntas parecidas…Pero en el momento final, donde se pone toda la carne en el asador (risas) (entenderéis el porqué de las risas si habéis visto la película), su actuación fue exquisita, dando lugar a querer verlo más tiempo en la pantalla.

La actuación que también me ha gustado mucho ha sido la de Bill Nighy. Ha este actor ya lo había visto actuar, y no me desagrada su manera de trabajar. Su papel en la película es la de antagonista, pero solo se entiende que lo es hasta casi el final. Vicktor es uno de los vampiros más antiguos de su raza, junto con otros dos, y solo se despierta a uno cada cierto tiempo para reinar. Selene es la causante de su despertar y entre ambos se ve una especie de relación paterno filiar que Nighy ha sabido transmitir a los espectadores. El dolor de la pérdida de una hija y el miedo por la creación de un arma capaz de exterminar a los vampiros es algo que ha sabido reflejar en su personaje; me ha gustado mucho verlo en pantalla sin tener en cuenta el final de rol que interpreta.

En cuanto a los tipos de planos no tengo ninguna queja porque hay mucha variedad y Wiseman ha sabido escoger los planos en los momentos adecuados. El colorido que predomina en la fotografía son el negro, azul oscuro, gris y el rojo sangre; los filtros usados son aptos para el tipo de historia que se narra y no disgustan ni cansan a la vista. En el tema de los efectos especiales hay que pensar que la película es de 2003, y el tema del ordenador no es que fuera muy allá, pero en aquel tiempo era de lo mejorcito. Con todo ello, los efectos son buenos, aunque a veces un poco sobrepasados; los licántropos están muy bien hechos (smile).

Algo a favor con lo que cuenta la película es el score, de la mano de Paul Haslinger. Este compositor hizo un buen trabajo porque lo que más refleja la tensión, el amor, la adrenalina, la traición y la acción que se puede observar en el film, aparte de la actuación de los actores y actrices, es la música. Está muy bien seleccionada, embarga mucho al espectador porque lo acompaña a lo largo de la película. Desde mi punto de vista, el score ha aportado mucho.

Underworld fue llevado a las páginas impresas de la mano del autor Greg Cox, adaptando las cuatro partes de la que consta esta saga. Hace unos cuatro años tuve la suerte de encontrar el libro en versión digital y no me disgustó la novela. Obviamente había cosas que no salían en la película y estaba todo más detallado en cuanto a la relación de ambos personajes y la historia.

Valoración: El tema de los vampiros contra los licántropos es un tema que está muy expuesto a críticas de ambos bandos, pero Underworld ha jugado sus cartas de una manera que sorprende y gusta.
-LO DESTACABLE: Kate Beckinsale y Scott Speedman hacen una pareja muy bonita en pantalla. La historia, dentro de lo típico, es original y destaca. Las escenas de acción están bien preparadas.
-A MEJORAR: Las tomas de acción están bien, pero hay que contar mucho más sobre la trama, que se entiende, pero hay flecos sueltos que se deben explicar. Además, faltan muchas tomas de romanticismo entre los protagonistas aunque sea un film de terror/acción.
PUNTOS: 9. SOBRESALIENTE.

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